RINCÓN DE LA ORACIÓN   

                
        
Madre Teresa de Calcuta
1910 - 1997 Septiembre 5
Día del Hermano
El fruto del silencio es la oración...                                   
El fruto de la oración es la fe...
El fruto de la fe es el amor...
El fruto del amor es el servicio...
El fruto del servicio es la paz.

Madre Teresa de Calcuta

REGLAS PARA ORAR CON SENCILLEZ

PAUTAS Y MÉTODOS PARA ORAR

 
ACTITUDES DE ORACIÓN


Salve
Padrenuestro
Avemaría
Credo
Angelus
Alma de Cristo
Regina Coeli
Magnificat
Acto penitencial
Señor mío, Jesucristo
Avemaría de los jóvenes
Ven Espiritu Santo
Creemos
A Nuestra Señora de Guadalupe
Padrenuestro de Dios
Oración por la familia
Padrenuestro
Mándame alguien para amar
Oh, Jesús que sufres
Padrenuestro de los universitarios
Irradiar a Cristo
Padrenuestro de Carlos de Foucauld
Oración de fe
Padrenuestro de los padres
Alabado seas, mi Señor
Padrenuestro de la paz
Detenerse
Haz de mí un instrumento de tu paz
Un extraño
Soy joven, Señor
Oración del monitor
Oración de la rebeldía
Oración de la mañana
Oración al acabar el dia
Oración por mi parroquia
Oración del voluntariado
Oración del estudiante
No tienes manos
Nadie fue ayer
Estás en manos de Dios
Oración por los derechos humanos Oración a la Dolorosa
Oración en el huerto Creo en Ti.
Al Cristo del calvario No me mueve, mi Dios, para quererte Oración del adolescente Oración de los jóvenes
Oración por los hijos
Oración de la madre por sus hijos
Oración por los padres
EXPLICACIÓN TEOLÓGICA DEL PADRENUESTRO
Que tengo yo, que mi amistad procuras
VIACRUCIS VIACRUCIS DE LOS JOVENES Via Crucis on line
Por la paz Oracion Mundial Capilla de Oración Católica Oremos juntos
Santo Rosario Meditado Santo Rosario Oración contemplativa El Cielo

MÁS ORACIONES

                                                                            








SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida y dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.






AVE MARIA

Dios te salve María,
llena eres de gracia
El Señor es contigo,
bendita tu eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
-Santa María Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte,
Amén.




ANGELUS

V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Ave María.

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mi según tu palabra.
Ave María.

V. El Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén





REGINA COELI

Reina del cielo
(Durante el Tiempo Pascual sustituye al Angelus)

V. Alégrate, Reina del cielo. Aleluya.
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno. Aleluya.
V. Ha resucitado, según predijo. Aleluya.
R. Ruega por nosotros a Dios. Aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María. Aleluya.
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente. Aleluya.

Oremos:
Oh Dios que por la Resurrección de tu Hijo,
nuestro Señor Jesucristo,
te has dignado dar la alegría al mundo,
concédenos por su Madre, la Virgen María,
alcanzar el gozo de la vida eterna.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén





MAGNIFICAT

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
por el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.




AVE MARÍA DE LOS JOVENES
 

  Salve María, madre de los jóvenes.
 Enséñanos con tu ejemplo a obedecer y amar a Dios.
 Llena eres de gracia porque en tu vida se manifestó que Dios está contigo
 y con ello renovó la alianza que nos anima a vivir con estilo joven y sencillo
 en nuestro trabajo, familia, grupo de amigos  y universidad
 el amor preferencial por lo pobres,
 para que Jesús viva y habite entre nosotros.

 María, bendita tú, porque tu testimonio joven y femenino
 nos permite descubrir la vocación a la vida que Dios nos hace.
 
Acompáñanos a decir con valor y donación el Sí
 que nos compromete a transformar el ambiente
  y construir la Civilización del Amor.
 
  Amén





VEN, ESPIRITU SANTO

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Amén.





A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

"Madre Santísima de Guadalupe.
Madre de Jesús,
condúcenos hacia tu Divino Hijo
por el camino del Evangelio,
para que nuestra vida sea el cumplimiento generoso
de la voluntad de Dios
Condúcenos a Jesús,
que se nos manifiesta y se nos da
 en la Palabra revelada
y en el Pan de la Eucaristía
Danos una fe firme,
una esperanza sobrenatural
una caridad ardiente
y una fidelidad viva
a nuestra vocación de bautizados.
ayúdanos a ser agradecidos a Dios,
exigentes con nosotros mismos y llenos de amor
para con nuestros hermanos.
Amén"
Novena a la Virgen de Guadalupe







ORACION POR MI FAMILIA


Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida
en la Sagrada Familia de Nazaret
Ayúdanos, Padre amado,
a hacer de nuestra familia otro Nazaret,
donde reine el amor, la paz y la alegría.
Que sea profundamente contemplativa,
intensamente eucarística y vibrante con alegría.

Ayúdanos a permanecer unidos
por la oración en familia
en los momentos de gozo y de dolor.

Enséñanos a ver a Jesucristo
en los miembros de nuestra familia
especialmente en los momentos de angustia.
Haz que el corazón de Jesús Eucaristía
haga nuestros corazones
mansos y humildes como el suyo
y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones
familiares de una manera santa.

Haz que nos amemos más y más
unos a otros cada día

como Dios nos ama a cada uno de nosotros
y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas,
como Tú perdonas nuestros pecados.

Ayúdanos, oh Padre amado,
a recibir todo lo que nos das
y a dar todo lo que quieres recibir
con una gran sonrisa.

Inmaculado Corazón de Maria,
causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Santos Ángeles de la Guarda
permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos.
Amén.
 

Madre Teresa de Calcuta




MANDAME ALGUIEN PARA AMAR

Señor,
Cuando tenga hambre,
dame alguien que necesite comida;

Cuando tenga sed,
mándame alguien que necesite una bebida;

Cuando tenga frío,
mándame alguien que necesite calor;

Cuando tenga un disgusto,
preséntame alguien que necesite consuelo;

Cuando mi cruz se haga pesada,
 haz que comparta la cruz de otro;

Cuando esté pobre,
ponme cerca de alguien necesitado;

Cuando me falte tiempo,
 dame alguien que necesite unos minutos míos;

Cuando sufra una humillación, dame la ocasión de alabar a alguien;
Cuando esté desanimado, mándame alguien a quien tenga que dar ánimo;
Cuando sienta necesidad de la comprensión de los demás, mándame
Alguien que necesite la mía;
Cuando sienta necesidad de que me cuiden, mándame alguien a quien tenga que cuidar;
Cuando piense en mí mismo, atrae mi atención hacia otra persona.
Hazme digno, Señor, de servir a mis hermanos, que viven y mueren pobres y hambrientos en este mundo de hoy.
Dales, a través de mis manos, el pan de cada día; y dales paz y alegría, gracias a mi amor comprensivo.

Madre Teresa de Calcuta




OH JESUS QUE SUFRES...

Oh Jesús que sufres, haz que hoy y cada día
 yo sepa verte en la persona de tus enfermos y que,
ofreciéndoles mis cuidados, te sirva a Ti.
Haz que, aun oculto bajo el disfraz poco atrayente de la ira,
 del crimen o de la demencia, sepa reconocerte y decir: Jesús que sufres, cuan dulce es servirte.
Dame, Señor, esta visión de fe
y mi trabajo no ha de ser jamás monótono.
Encontraré alegría acunando las pequeñas veleidades
y los deseos de todos los pobres que sufren.
Querido enfermo, me resultas más querido aun
porque representas a Cristo.
!Que privilegio se me confiere al poderme ocupar de ti!  Oh Dios, pues que Tu eres Jesús que sufre, dígnate ser para mí también
un Jesús paciente, indulgente hacia mis faltas, que no mira más
que mis intenciones que son de amarte y servirte en la persona
 de cada uno de tus hijos que sufren.
Señor, aumenta mi fe.
Bendice mis esfuerzos y mi trabajo, ahora y siempre.

Madre Teresa de Calcuta




IRRADIAR A CRISTO

¡Oh, Jesús!
Ayúdame a esparcir tu fragancia donde quiera que
vaya. Inunda mi alma de tu espíritu y vida. Penétrame
y aduéñate tan por completo de mí, que toda mi vida
sea una irradiación de la tuya. Ilumina por mi medio y
de tal manera toma posesión de mí, que cada alma con
la que yo entre en contacto pueda sentir tu presencia
en mi alma.
Que al verme no me vea a mí, sino a Tí en mí.
Permanece en mí. Así resplanderceré con tu mismo
resplandor, y que mi resplandor sirva de luz para los
demás. Mi luz toda de Tí vendrá, Jesús; ni el más leve
rayo será mío. Serás Tú el que iluminarás a otros por
mi medio.
Sugiéreme la alabanza que más te agrada, iluminando a
otros a mi alrededor. Que no te pregone con palabras
sino con mi ejemplo, con el influjo de lo que yo lleve
a cabo, con el destello visible del amor que mi
corazón saca de Tí.
 Amén.


Madre Teresa de Calcuta.





ORACION DE FE

Creo, aunque todo te oculte a mi fe.

Creo, aunque todos me griten que no.

Porque he basado mi fe en un Dios inmutable,
 en un Dios que no cambia, en Dios
  que es amor.

Creo, aunque todo parezca morir.
Creo, aunque yo no quisiera vivir, porque he fundado

            mi vida en palabras sinceras, en palabras de amigo,
en palabras de Dios.

Creo, aunque todo subleve mi ser.
Creo, aunque sienta muy
solo el dolor.
 Porque un
cristiano que tiene al Señor por amigo,
no vacila en la duda, se mantiene en la fe.

Creo, aunque veo a los hombres matar.
Creo, aunque veo a los niños llorar.
Porque
aprendí con certeza que El sale al encuentro
en las horas más duras, con su amor y su luz.


Creo, pero aumenta mi fe.




ALABADO SEAS,
MI SEÑOR... 

"Altísimo, omnipotente, buen Señor, 
tuyas son las alabanzas, la gloria, 
el honor y toda bendición. 
A ti solo, Altísimo, corresponden, 
y ningún hombre es digno de hacer 
de ti mención. 

Alabado seas, mi Señor, con todas
tus criaturas, especialmente el hermano sol, 
el cual es día, y por el cual nos alumbras. 
Y él es bello y radiante con gran esplendor, 
de ti, Altísimo, lleva significación. 

Alabado seas, mi Señor, por la hermana 
luna y las estrellas, en el cielo las has 
formado luminosas y preciosas y bellas. 

Alabado seas, mi Señor, por el hermano 
viento, y por el aire y el nublado y el sereno 
y todo tiempo, por el cual a tus criaturas das  sustento. 

Alabado seas, mi Señor, por la hermana agua, 
la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta. 
Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego, 
por el cual alumbras la noche, 
y él es bello y alegre y robusto y fuerte. 

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana 
la madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna, 
y produce diversos frutos con coloridas flores 
y hierba. 
Alabado seas, mi Señor, por aquellos que
perdonan por tu amor, y soportan enfermedad 
y tribulación. 

Bienaventurados aquellos que las soporten en paz, 
porque por ti, Altísimo, coronados serán. 

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la 
muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente 
puede escapar. 
¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!: 
bienaventurados 
aquellos a quienes encuentre en tu santísima 
voluntad, porque la muerte segunda no les 
hará mal. 

Alabad y bendecid a mi Señor, y dadle gracias 
y servidle con gran humildad." 

Amén.
San Francisco de Asís




D E T E N E R S E

¡Qué bueno es detenerse...! 
Señor, me gustaría detenerme 
en este mismo instante. 
¿Por qué tanta agitación? 
¿Para qué tanto frenesí? 
Ya no sé detenerme. 
Me he olvidado de rezar. 
Cierro ahora mis ojos. 
Quiero hablar contigo, Señor. 
Quiero abrirme a tu universo, 
pero mis ojos se resisten 
a permanecer cerrados. 
Siento que una agitación frenética 
invade todo mi cuerpo, 
que va y viene, se agita,
esclavo de la prisa. 

Señor, me gustaría detenerme 
ahora mismo. 
¿Por qué tanta prisa? 
¿Por que tanta agitación?
 Yo no puedo salvar al mundo.

Yo soy apenas una gota de 
agua  en el océano inmenso 
de tu maravillosa creación. 
Lo verdaderamente importante 
es buscar tu Rostro bendito. 
Lo verdaderamente importante 
es detenerse de vez en cuando, 
y esforzarse en proclamar que 
Tú eres la Grandeza, la Hermosura, 
la Magnificencia, que Tú eres el Amor. 
Lo urgente es hacer y dejar 
que Tú hables dentro de mí.
Vivir en la profundidad de las cosas 
y en el continuo esfuerzo por
buscarte en el silencio de tu misterio.

Mi corazón continúa latiendo, 
pero de una manera diferente. 
no estoy haciendo nada, 
no estoy apurándome. 
simplemente, estoy ante Tí, Señor. 
Y qué bueno es estar delante de Tí. 
Amén.

Padre Ignacio Larrañaga






UN EXTRAÑO

Señor,
Hoy pude verme reflejado en los ojos de mis hermanos,
y sentí angustia.

Mis ojos miraban con temor y desolación. Y no veían.
Mis manos pedían, señalaban y exigían. Y no daban.
Mis labios hablaban con ira y soberbia. Y no consolaban.
Mis oídos escuchaban mis propias palabras Y no oían.
Mi corazón latía frenético y duro. Y no amaba.
Mis pies se movían pisando caídos. Y no avanzaban.
Mis dones se ponían a mis órdenes. Y no servían.

Señor,
hoy pude verme reflejado en los ojos de mis hermanos,
y sentí angustia.

Señor, en mi angustia experimenté tu presencia, y quiero cambiar.
Señor, que tu Amor me transforme.
Señor, que has dejado a Tu Espíritu en mi corazón, haz que nazca. Lléname.
Ocupa Vos el lugar entre mi piel y mi cuerpo, y Sé Vos.
Señor, hazme un extraño en mi vida.

Ocúpame y mira a través de mis ojos, para que pueda ver.
Lléname y utiliza el movimiento de mis manos, para que pueda dar.
Tómame y pon Tu Palabra en mis labios, para que sepa consolar.

Cámbiame y usa el canal de mis oídos, para que pueda escuchar.
Inúndame y pon Tu Amor en mi corazón, para que pueda amar.
Complétame y lleva mis pies por Tu Camino, para que pueda avanzar.
Anúlame y hazte Señor de mis dones, para que pueda servir.

Ven Señor Jesús, y sé Vos ante mis hermanos, para que sea yo en Ti.


ORACION DEL MONITOR

Señor, cuando pienso que soy un monitor
de un grupo que se reúne en tu nombre,
se amontonan en mi memoria muchas palabras tuyas,
dichas desde tu experiencia para mí. 
Vosotros no os dejéis llamar "maestro",
porque uno solo es vuestro maestro,
y vosotros sois mis hermanos.
Tampoco os dejéis llamar "jefe",
porque uno solo es vuestro jefe.
Que no ocurra entre vosotros
lo que pasa en otros grupos de la tierra.
Al contrario, el que ocupa un cargo
que sea el servidor de todos. 
¿Cómo transmitir tu Buena Noticia, 
si yo no la vivo con ilusión, con fuerza y generosidad?
¿Cómo ser sal, luz y levadura
si yo mismo ando todavía dudando
y diciéndote "sí pero..."?
Conviérteme primero a mí para que pueda anunciar
la Buena Noticia a los que me has encomendado. 
Te doy gracias, Señor, porque me has llamado 
y elegido para ser monitor de otras personas
en su caminar hacia Ti.
Lléname de tu fuego y de tu Espíritu
y agarra mi mano con tu mano,
para que juntos agarremos muchas otras manos
y muchas personas puedan vivir y sonreír
saboreando la buena noticia de tu Evangelio.
Señor, yo no soy más que un monitor
de un grupo que se reúne en tu nombre.


ORACION POR MI PARROQUIA

Jesús, ésta es hoy mi oración:
Gracias por mi parroquia.
¡Estoy recibiendo tanto de ella!
¡Tengo tanto que agradecerle! 
En ella te estoy descubriendo,
en ella estoy aprendiendo a amarte y a seguirte.
Desde ella escucho tu Buena Noticia,
desde ella recibo el pan necesario para el camino. 
Cuando me canso, me deja su palabra de ánimo,
cuando me caigo, me entrega tu perdón.
Cuando me siento débil, ella me fortalece,
cuando me duermo, ella me despierta. 
                               Gracias, Jesús, por mi parroquia,                              
Gracias por los niños y los jóvenes,
por los mayores y los ancianos.
Todos, formamos tu Comunidad, tu Iglesia. 
También hoy quiero pedirte
por ella ,Señor,
por sus grupos y actividades,
por su gente.
¡Cuánto me ayudan! 
Que seamos un rincón cálido,
un lugar donde nos queramos y respetemos,
un espacio donde vivamos como hermanos,
donde, unidos, nos esforcemos por tu Reino.            
Y te ruego algo más,
con la fuerza de que soy capaz.
Que mi parroquia no luche por sí y por su causa.
                       Se empeñe, más bien, en Ti y en tu causa.               
Que no destaquemos por hacer muchas cosas,
por ser muchos e importantes.
Que nos conozcan, Señor, por vibrar y soñar
con lo que tú vibraste y soñaste.
Jesús, te doy gracias por mi Parroquia.
Jesús, te pido por mi Comunidad.
Ella es el camino,
Tú, la meta y el horizonte.






NO TIENES MANOS

Jesús, no tienes manos.
Tienes sólo nuestras manos para construir
un mundo donde habite la justicia.
Jesús, no tienes pies.
Tienes sólo nuestros pies para
poner en marcha la libertad y el amor.
Jesús, no tienes labios.
Tienes nuestros labios para
anunciar la Buena Noticia a los pobres.
Jesús, no tienes medios.
Tienes sólo nuestra acción para lograr
que todos los hombres y mujeres sean hermanos.
Jesús, nosotros somos tu Evangelio,
el único Evangelio que la gente puede leer
si nuestras vidas son obras y palabras eficaces.
Jesús, dános musculatura moral para
desarrollar nuestros talentos
y hacer bien todas las cosas.




ESTÁS EN MANOS DE DIOS

Piensa que estás en manos de Dios,
t
anto más fuertemente agarrado
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz, te lo suplico.
Vive en paz. Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote y conserva siempre en tu rostro
una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.

Y en el fondo del alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda: cuanto te reprima o inquiete es falso.
Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso cuando te sientas apesadumbrado y triste
adora y confía...

                              P. TEILHARD DE CHARDIN



ORACIÓN A LA DOLOROSA

Dame tu mano, María,
la de las tocas moradas.
Clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo en la impía
tarde negra y amarilla.
Aquí en mi torpe mejilla
quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.

Déjame que te restañe
ese llanto cristalino,
y a la vera del camino
permite que te acompañe.
Deja que en lágrimas bañe
la orla negra de tu manto
a los pies del árbol santo
donde tu fruto se mustia.
Capitana de la angustia:
no quiero que sufras tanto.

Qué lejos, Madre, la cuna
y tus gozos de Belén:
- No, mi Niño. No, no hay quien
de mis brazos te desuna.
Y rayos tibios de luna
entre las pajas de miel
le acariciaban la piel
sin despertarle. Qué larga
es la distancia y qué amarga
de Jesús muerto a Emmanuel.

¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel
desde el marco del dintel
te saludó: -Ave, María?
Virgen ya de la agonía,
tu Hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte Calvario,
cítame en Getsemaní.

A ti, doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa.
A ti, ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía.
A ti, Madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María.

Gerardo Diego.




NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.



AL CRISTO DEL CALVARIO

En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.

Amén,


ORACION DEL ADOLESCENTE

¡Señor! Te llamo desde mi soledad...

Para los mayores a veces soy una cosa cualquiera

Para mí mismo, un enigma".

¡Qué edad la mía!

Río locamente y lloro al instante.

Me acobardo y ambiciono, amo y odio.

No comprendo la vida. Ni me comprendo a mí mismo.

Y los mayores tampoco comprenden mi situación.

A ti, que fuiste adolescente, ofrezco mis alegrías,

mis ilusiones.

Mis dudas, mi dolor, mis primeros fracasos.

Dame tu luz, tu gracia y tu amor. Los necesito.

Tu Luz! Para ver claro mi camino, mi futuro, mis

posibilidades, mi limitación.
Amén.




ORACIÓN POR LOS HIJOS

Señor, ilumina la mente de nuestros hijos
para que conozcan el camino que tú has querido para ellos,
para que te puedan dar gloria y alcancen la salvación.
Sosténlos con tu fuerza, para que alienten en su vida los ideales de tu Reino.
Ilumínanos también a nosotros, sus padres,
para que les ayudemos a reconocer su vocación cristiana
 y a realizarla generosamente, colaborando con tus inspiraciones interiores.
Amén.




ORACIÓN DE LA MADRE

Oh Señor, toma bajo tu protección los hijos que tú me has dado.

No permitas que te ofendan con el pecado: elígelos para el cielo.

Salva también mi alma y la de mi esposo.

Y si quieres llamar a tu servicio para la salvación de los hombres a uno de mis hijos, te lo ofrezco ya desde ahora con alegría y con reconocimiento profundo.

Perdona, Señor, mis debilidades y suple mis carencias, para que pueda cumplir lo más dignamente mi misión en la familia y en la sociedad.

Sostén a toda mi familia en el espíritu de fe, en la paz y en la unidad del amor y haz que nos encontremos unidos en la sociedad de los Santos, contigo. eternamente.

Amén.



ORACIÓN DE LOS HIJOS POR SUS PADRES

Dios, concédeme comprender mejor a mis padres, y saber devolverles amor por amor.

Si yo no puedo amarlos como antes es que debo amarlos mas.

No ya como un niño que balbucea, sino como un hombre que sabe lo que tiene que decir, y que expresa su alma en un lenguaje dulce y fuerte.

Yo me acercaré a mi padre y a mi madre, que sufren por mí, y cuyo trabajo hasta ahora no he apreciado.

Esta noche diré y repetiré, con más comprensión que otras veces, la antigua oración de mi infancia:

Padre nuestro, que estás en los cielos, escucha a tus hijos. Te pedimos por nuestros padres.

Por medio de ellos nos lo diste todo, devuélveles todo el bien que nos han hecho.

Nos han dado la vida: consérvales la salud.

Nos han dado el alimento: dales el pan de cada día.

Nos han dado el vestido: que sus almas se hallen vestidas siempre de tus gracias.

Concédeles sobre la tierra la felicidad que se encuentra en servirte y amarte.

Y haz que podamos estar un día reunidos en el cielo. Amén




POR LA PAZ


Querido Dios:
Veo la televisión y veo que hay muchas personas que se matan, que hacen la guerra, que quieren que los extránjeros se vayan de su país, y dicen que todo eso es bueno para todos, porque de esa manera se eliminan a las malas personas y podemos vivir todos en paz.

Pero Tú no piensas así y yo te doy gracias porque me has enseñado a amar la paz haciendo la paz y acogerte en mi casa cuando eres extránjero, y abrazarte despacio cuando eres diferente, y a escucharte callado cuandopiensas distinto, y a estrecharte la mano cuando te echan de casa.

Porque me has enseñado que rechazar a las personas, sean las que sean, es rechazarte a Tí.

Gracias, Padre, por abrirme los ojos.